ANUB
Perdóname, madre por derramar mis lágrimas en tu casa, por causarle a tus flores el abandono por ensanchar tus caminos angostos y quedarme en la paz de tu nombre. Perdóname por olvidar que tu cuerpo también era el mío, por perfumar los pasillos con olores de olvido y por usar tus manos sin haber tenido alma. Perdona mis rincones, los de eminente ansia perdona a mi huésped de formas irregulares perdona a la puesta de sol que confundió tus ojos perdona al que nunca te habló porque ignoraba los jardines perdona al que descuidó tu valentía por gozar de tu muda tristeza al que rompió todos tus espejos al que en diciembre ya no recordaba que un día habías nacido bajo el cielo opaco de este mundo. Perdóname por no habernos ido a vivir lejos de las cercanías por estancar nuestras aguas por arrancarle el aire a tu respiro por inventar todas tus verdades… -¿la noche? yo he abierto mi pecho y ahí la he puesto. Me asomé para v...